Cadillac arranca con bases sólidas en Bahréin: “Es un comienzo realmente positivo”, afirma Lowdon

Cadillac Formula 1 Team completó su primera aparición pública junto al resto de la parrilla durante las pruebas de pretemporada en el Circuito Internacional de Bahréin y dejó sensaciones alentadoras. Para su director, Graeme Lowdon, el balance inicial no podría ser más claro: la base es sólida y el proyecto avanza con serenidad.

Hace apenas un año, el equipo estadounidense ni siquiera tenía confirmada su presencia en la parrilla 2026. Desde entonces, realizó un shakedown en Silverstone y participó en pruebas privadas en Barcelona antes de enfrentarse a su primera semana oficial junto a los otros diez equipos.

En Bahréin, Cadillac superó las 100 vueltas en cada jornada, acumulando más kilometraje que estructuras consolidadas como Alpine F1 Team, Mercedes-AMG Petronas Formula One Team y Aston Martin F1 Team.

“Estoy muy satisfecho con el progreso y la forma en que resolvemos los problemas. En el garaje se percibe calma, y eso es fundamental”, explicó Lowdon. El británico destacó que esa serenidad operativa fue evidente desde el primer shakedown en Silverstone, un aspecto que considera esencial para construir una estructura competitiva a largo plazo.


Más de 1.000 millas y sin señales de alarma

El nuevo participante acumuló más de 1.000 millas durante la prueba, generando un volumen de datos invaluable para una organización debutante.

Según Lowdon, lo más importante no es la posición en los tiempos —difícil de evaluar en pretemporada— sino la ausencia de debilidades críticas.

“Si tuviéramos un problema serio de fiabilidad o de manejo, sería preocupante. Pero no tenemos nada de eso. Tenemos una plataforma sobre la que realmente podemos construir”, señaló.

En un entorno marcado por el límite presupuestario y las mismas restricciones técnicas para todos, Cadillac ha debido invertir enormes recursos simplemente para establecerse como equipo operativo. Superada esa primera etapa, el enfoque ahora pasa por desarrollar rendimiento.


Ambición con realismo

Lowdon fue claro al describir la filosofía del proyecto: ambición audaz, pero con los pies en la tierra. La escudería es consciente de la complejidad del campeonato y del nivel de sus rivales, pero considera que ha dado el paso más importante para un debutante: consolidar una base estable.

“Tenemos una plataforma tanto a nivel técnico como organizativo. Y para un equipo nuevo, eso es probablemente lo máximo que se puede pedir… salvo un milagro”, concluyó.

Cadillac no promete resultados inmediatos, pero sí un crecimiento sostenido. Y en la Fórmula 1 moderna, esa puede ser la mejor manera de comenzar.

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