La oferta de híbridos enchufables en Estados Unidos continúa reduciéndose, y Kia es el último fabricante en ajustar su estrategia. La marca surcoreana confirmó que el Niro híbrido enchufable dejará de ofrecerse a partir del año modelo 2026, citando “condiciones cambiantes del mercado” como principal motivo de la decisión.
El Kia Niro llegó al mercado estadounidense en 2017 como híbrido gasolina-eléctrico, y un año después sumó una variante híbrida enchufable. Más adelante, la gama se completó con una versión 100 % eléctrica, inicialmente disponible en algunos estados y luego a nivel nacional desde 2022. En su momento, Kia llegó a presentar al Niro como “la trifecta de la electrificación”, al ofrecer las tres alternativas dentro de una misma familia.
La generación actual fue rediseñada en 2023, con mayores dimensiones, una carrocería renovada y mejoras en eficiencia. En el caso del híbrido enchufable, la autonomía eléctrica aumentó de 26 a 33 millas, manteniéndose como una de las opciones más accesibles dentro de los sistemas de propulsión alternativos. Sin embargo, el modelo estaba sujeto a aranceles en Estados Unidos al ser importado desde Corea del Sur, un factor que afectó su competitividad.
Aunque Kia no desglosa oficialmente las ventas del Niro por tipo de motorización, analistas del sector estiman que la versión híbrida enchufable representó solo una fracción del volumen total. Las entregas combinadas del Niro en Estados Unidos alcanzaron un máximo de 36.300 unidades en 2023, cayeron en 2024 y repuntaron un 3,6 % en 2025, hasta 31.182 unidades.
Pese a la salida del Niro híbrido enchufable, Kia mantendrá dos modelos PHEV en su portafolio estadounidense: los Sportage y Sorento, ambos dentro del segmento de los crossovers. La decisión se alinea con una tendencia más amplia en la industria, ya que marcas como Jeep, Chrysler, Dodge y Alfa Romeo también han reducido o eliminado recientemente su oferta de híbridos enchufables.
Actualmente, los PHEV representan menos del 2 % del mercado de vehículos ligeros en Estados Unidos. A esto se suma un contexto regulatorio cambiante: la administración Trump y el Congreso aumentaron en septiembre el crédito fiscal federal de 7.500 dólares para la compra de modelos enchufables, tras lo cual las ventas de eléctricos e híbridos enchufables se desplomaron. Además, la flexibilización de los objetivos federales de emisiones ha otorgado a los fabricantes mayor margen para cumplir con las normativas de eficiencia sin recurrir necesariamente a este tipo de tecnologías.
De acuerdo con AlixPartners, se espera que los híbridos enchufables representen apenas el 3 % de las ventas de vehículos ligeros en Estados Unidos en 2030, frente al 27 % de los híbridos tradicionales y el 17 % de los eléctricos a batería, confirmando que el mercado se está polarizando hacia soluciones más claras en términos de electrificación.