Toto Wolff, director del equipo Mercedes, salió al cruce de las especulaciones surgidas en el paddock sobre la legalidad de la unidad de potencia del equipo alemán para la temporada 2026 de Fórmula 1. El austríaco instó a los fabricantes rivales a concentrarse en su propio rendimiento, en lugar de cuestionar el diseño técnico de Mercedes.
Durante la pretemporada, trascendió que Mercedes —y también Red Bull— habrían encontrado una forma de optimizar la relación de compresión, cuyo límite reglamentario se redujo de 18:1 a 16:1 con la nueva normativa, a través del diseño de los pistones. El tema fue abordado en reuniones técnicas con la FIA, aunque públicamente los equipos rivales minimizaron el asunto.
Sin embargo, Wolff aseguró que, fuera del foco mediático, ha habido presiones que considera innecesarias.
“No entiendo por qué algunos equipos se centran más en los demás en lugar de hacerlo en su propio rendimiento”, señaló Wolff. “La comunicación con la FIA ha sido muy positiva en todo momento, y no solo en lo referente a la relación de compresión, sino también en otros aspectos”.
Un reglamento “claro y transparente”
El jefe de Mercedes remarcó que el reglamento técnico es explícito y que los procedimientos de verificación son estándares, incluso fuera del ámbito de la Fórmula 1.
“El reglamento es muy claro. Los procedimientos son claros. Así que mejor que se pongan las pilas. Organizar reuniones secretas, enviar cartas secretas o intentar inventar métodos de prueba que no existen solo genera distracciones”, afirmó.
Wolff insistió en que Mercedes ha optado por minimizar distracciones y centrarse en su propio desarrollo, confiando tanto en la interpretación del reglamento como en el criterio del organismo rector.
“Quizás algunos prefieren buscar excusas incluso antes de empezar. No es nuestra manera de trabajar, sobre todo después de que te hayan dicho varias veces que todo está dentro de la norma”.
Aval de la FIA y tranquilidad en Mercedes
Según explicó Wolff, la FIA verifica la relación de compresión de la mezcla aire–combustible a temperatura ambiente, con el motor detenido, y el diseño de Mercedes cumple con todos los controles exigidos para 2026.
“El motor es legal. Cumple con la normativa, con las comprobaciones y con todas las mediciones requeridas. Eso es lo que ha dicho la FIA y su presidente, que sabe bastante del tema”.
Aunque no descartó que algún rival pueda presentar una protesta formal, Wolff aseguró que el equipo se siente sólido y confiado de cara al inicio de la temporada.
“Si alguien quiere entretenerse con eso, es libre de hacerlo. Nosotros estamos tranquilos”.
Con las pruebas aún en marcha y el nuevo reglamento técnico marcando un punto de inflexión en la F1, el debate en torno a las unidades de potencia confirma que la batalla por 2026 ya se libra tanto en la pista como en los despachos.