El shakedown de pretemporada en Barcelona dejó sensaciones encontradas para Cadillac en su estreno como equipo de Fórmula 1. Más allá de los tiempos y el kilometraje limitado, Valtteri Bottas fue claro al describir el escenario: el desafío que tiene por delante la escudería estadounidense es grande, pero el trabajo ya está en marcha.
Cadillac completó su primera salida oficial con su nuevo monoplaza tras una breve toma de contacto previa en Silverstone. Sin embargo, la semana en el Circuit de Barcelona-Catalunya se cerró con apenas 164 vueltas acumuladas, un registro modesto en comparación con el resto de la parrilla y que también se reflejó en los tiempos de vuelta.
Aun así, Bottas subrayó los aspectos positivos del debut, destacando el progreso constante cada vez que la unidad salió a pista.
“Creo que la principal conclusión es que, en primer lugar, estoy orgulloso de todos por el gran esfuerzo y por haber llegado hasta aquí con el monoplaza”, explicó el finlandés. “Pero también es cierto que aún nos queda mucho camino por recorrer. Tenemos muchos problemas por resolver y una montaña que escalar, aunque lo estamos haciendo paso a paso”.
El expiloto de Mercedes y Alfa Romeo fue el encargado de completar toda la jornada final en Barcelona, después de que Sergio Pérez se pusiera al volante el jueves. Ambos pilotos, con amplia experiencia en la categoría, trabajarán de forma conjunta durante los próximos días para acelerar el proceso de desarrollo de cara a las pruebas oficiales en Bahréin.
Bottas también valoró positivamente su relación con Pérez dentro del nuevo proyecto.
“Es genial trabajar con él. Es muy tranquilo, tiene muchísima experiencia y creo que formamos un equipo muy sólido. Podemos empujar en la misma dirección y los dos estamos con muchas ganas de que llegue Bahréin”.
El enfoque inmediato del equipo estará en el análisis de datos y la correlación en simulador. Bottas confirmó que viajará directamente a Estados Unidos para continuar el trabajo técnico junto al equipo, con el objetivo de llegar mejor preparados a la próxima cita.
“Por fin tenemos muchos datos reales del nuevo monoplaza. Hay mucho que analizar y quizás incluso fabricar algunas piezas nuevas antes de Bahréin. Van a ser días muy intensos, pero estaremos listos”.
Cadillac afronta así su primera pretemporada en Fórmula 1 con los pies en la tierra: consciente de la distancia que la separa de los equipos consolidados, pero también con una hoja de ruta clara basada en el aprendizaje, la fiabilidad y el desarrollo progresivo. Las pruebas de Bahréin serán el siguiente gran termómetro para medir cuánto ha avanzado el proyecto en apenas unas semanas.