Lando Norris tuvo su primer contacto en pista con el McLaren 2026 durante el shakedown de Barcelona y, aunque reconoció que el nuevo monoplaza es “bastante diferente” al de la temporada pasada, se mostró satisfecho con las sensaciones iniciales y con la rápida comprensión del coche bajo el nuevo reglamento técnico.
McLaren debutó recién el miércoles en el circuito catalán, luego de no tener listo su monoplaza para los dos primeros días de actividad. Aun así, el arranque fue sólido: Norris completó 76 vueltas y marcó el tercer mejor tiempo no oficial de la semana, una señal alentadora considerando que el equipo no había realizado un shakedown previo.
El vigente campeón del mundo explicó que las diferencias del MCL40 se perciben en varios aspectos clave, especialmente en el comportamiento dinámico y en la gestión de la nueva unidad de potencia.
“Es bastante diferente”, señaló Norris. “No es un cambio enorme, pero sí se siente un poco más lento en curvas. En aceleración y velocidad punta, en cambio, probablemente es más rápido que el año pasado: se alcanzan los 340 o 350 km/h, bastante más que en temporadas anteriores”.
Más allá de las cifras, Norris destacó que el desafío principal está en entender cómo extraer el máximo del nuevo conjunto técnico. “Es más exigente en muchos aspectos, lo cual es bueno. La batería y la unidad de potencia son más complejas y diferentes, y cuando algo cambia así, siempre lleva tiempo encontrar la mejor forma de analizarlo y gestionarlo”.
Pese a ello, el británico consideró positivo el primer día de trabajo. “Creo que hoy nos entendimos bien. Todavía nos llevará tiempo, y además Barcelona es muy distinta a Baréin o Melbourne, pero el objetivo es recopilar la mayor cantidad de información posible en cualquier condición”.
A nivel sensorial, Norris aseguró que el ADN del equipo sigue intacto. “Se siente diferente, claro, pero todavía se siente como un McLaren. Sigue siendo potente y sigue siendo un Fórmula 1, que es lo más importante”.
El estreno del dorsal número 1
El shakedown también marcó un momento simbólico en la carrera de Norris: fue la primera vez que rodó oficialmente con el dorsal número 1 como campeón defensor de la temporada 2025. Una imagen que, según admitió, todavía le resulta impactante.
“Lo vi en las pantallas de cronometraje y sigue pareciéndome una locura”, confesó. “Es la primera vez que lo veo en el mono, en el coche, en todas partes, y se ve genial”.
Aunque reconoció que el número 1 conlleva una presión adicional, Norris dejó claro que el enfoque no cambia. “Es especial, sobre todo para los mecánicos y para el equipo, pero al final el trabajo sigue siendo el mismo: muchas vueltas, mucho esfuerzo y seguir empujando”.
Con dos días más de actividad por delante para McLaren en Barcelona, el equipo apunta a maximizar el kilometraje y seguir afinando su comprensión del MCL40, en una pretemporada donde cada dato cuenta de cara al arranque de la nueva era técnica de la Fórmula 1.