Red Bull y Racing Bulls presentan sus decoraciones 2026 junto a Ford en Detroit

Red Bull Racing y Racing Bulls mostraron oficialmente sus decoraciones para la temporada 2026 de Fórmula 1 en un evento conjunto con Ford, celebrado en Detroit. El acto formó parte del lanzamiento de temporada de Ford Racing y marcó un momento simbólico: el regreso del Óvalo Azul a la Fórmula 1 tras más de dos décadas de ausencia.

La presentación tuvo lugar en la histórica Estación Central de Michigan y reunió a varias de las principales iniciativas deportivas de Ford, con la F1 como eje central. Allí se confirmó visualmente el inicio de una nueva era para Red Bull, Racing Bulls y Ford, justo cuando la categoría se prepara para el mayor cambio técnico de los últimos años, con nuevas regulaciones de motor y aerodinámica a partir de 2026.

Un nuevo capítulo para Red Bull Ford Powertrains

La temporada 2026 será la primera en la que Red Bull Ford Powertrains fabricará su propia unidad de potencia, que será utilizada tanto por Red Bull Racing como por Racing Bulls. Este proyecto conjunto supone el regreso oficial de Ford a la F1, algo que no ocurría desde 2004, y representa un cambio profundo en la estructura técnica del equipo campeón del mundo.

Aunque los monoplazas aún no han sido presentados como tal, las decoraciones ofrecen una primera pista visual de esta nueva etapa. En el caso de Red Bull, el diseño mantiene la identidad clásica del equipo, pero incorpora un acabado brillante y un tono de azul más profundo, evocando los primeros años de la escudería en la Fórmula 1. Racing Bulls, por su parte, evoluciona el esquema blanco que tan buena aceptación tuvo la temporada pasada, manteniendo una imagen limpia y moderna.

Ford vuelve a la F1 con una misión clara

Durante el evento, Will Ford, director general de Ford Racing, ofreció un discurso cargado de simbolismo e historia, recordando los orígenes de la compañía en la competición. Ford destacó que la marca “no se inspira en las carreras, sino que nació de ellas”, subrayando que el regreso a la Fórmula 1 no es una acción de marketing, sino un proyecto estratégico a largo plazo.

Ford también dejó claro que el desarrollo de la unidad de potencia híbrida de 2026 —con sistemas de alto voltaje y software avanzado de baterías— tendrá un impacto directo en los vehículos de producción de la marca. Según la compañía, lo que se aprende en la pista se traduce directamente en productos como la Ranger Raptor, la F-150 o los programas de competición en Dakar, Le Mans y Baja California.

Más que un “laboratorio”, Ford definió la Fórmula 1 como un “campo de batalla”, donde cada kilómetro recorrido sirve para poner al límite la tecnología y acelerar su evolución.

Un regreso con peso histórico… y mirada al futuro

La presencia del logo de Ford en los autos de Red Bull y Racing Bulls fue descrita como algo más que un patrocinio: representa el retorno del apellido Ford a uno de los escenarios más exigentes del automovilismo mundial. La marca reconoció el desafío que supone volver a competir en la cima tras 22 años de ausencia, pero también dejó claro que el compromiso es total.

Sin promesas ni pronósticos, el mensaje fue directo: el trabajo ya está en marcha y el objetivo es construir una base sólida para el nuevo ciclo reglamentario de la Fórmula 1.

Con la vista puesta en el Gran Premio de Australia de marzo de 2026, Red Bull, Racing Bulls y Ford dieron el primer paso visible de una asociación que promete marcar el próximo capítulo de la categoría. Las decoraciones ya están listas; ahora, el resto de la historia se escribirá en la pista. 🏁

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