Max Verstappen considera que su inesperado papel como no favorito en la lucha por el campeonato de Fórmula 1 2025 le permitió conectar de otra manera con la afición. Aunque finalmente perdió el título frente a Lando Norris por un margen mínimo, el neerlandés afirma que el desenlace de la temporada dejó al descubierto su verdadera forma de ser, más allá de los resultados.
Norris se consagró campeón por apenas dos puntos de diferencia, resistiendo el ataque final de Verstappen, quien ganó seis de las últimas nueve carreras del año. Tras haber dominado la categoría con cuatro títulos consecutivos, el piloto de Red Bull pasó a ocupar un rol poco habitual para él: el del perseguidor. Una situación que, según reconoce, generó un mayor respaldo del público.
“Naturalmente, cuando eres el menos favorito, la gente empieza a apoyarte un poco más”, explicó Verstappen en el podcast Talking Bull de Red Bull. “Pero quizá también empiecen a darse cuenta de quién soy realmente”.
Fiel a sí mismo, gane o pierda
Verstappen remarcó que nunca ha sentido la necesidad de modificar su personalidad en función del contexto competitivo. Para él, la autenticidad sigue siendo clave, incluso en un entorno tan expuesto como el paddock de la F1.
“Lo que ves es lo que hay, sea bueno o malo. A mí me funciona. No voy a intentar ser un impostor en el paddock. Simplemente no soy así”, señaló.
El tetracampeón también destacó la importancia de rodearse de personas cercanas que mantengan los pies sobre la tierra, especialmente en momentos de éxito prolongado. Familia y amigos, asegura, cumplen un rol fundamental para evitar perder perspectiva.
Un final de temporada más positivo de lo esperado
A pesar de quedarse sin el título, Verstappen afirma que no vivió el desenlace de 2025 como una decepción, principalmente porque durante gran parte del año no se vio en condiciones reales de luchar por el campeonato.
“A mitad de temporada sentía que el campeonato no estaba en juego”, reconoció. “Volver a estar en la pelea hasta el final y perderlo por dos puntos… al final no importa demasiado. Si pierdes por uno, por veinte o por cincuenta, no ganas, así de simple”.
El neerlandés hizo una clara distinción entre perder un título tras liderar todo el año y hacerlo luego de una remontada inesperada. En su caso, considera que todo lo conseguido en el último tercio de la temporada fue un extra.
Una mirada más relajada sobre el éxito
Más allá de lo deportivo, Verstappen dejó reflexiones llamativas sobre su relación con el éxito y la presión profesional. En su visión, la F1 es solo una etapa de la vida, no su totalidad.
“La gente se toma la vida demasiado en serio, especialmente su profesión”, comentó. “Sí, es importante hacerlo bien, pero ¿hasta qué edad corres? ¿Quizá hasta los 40? Después aún quedan muchos años para disfrutar o hacer otras cosas”.
Incluso relativizó el valor histórico de los títulos en el largo plazo:
“Cuando tenga 50 o 60 años, ¿realmente importará si gané cuatro o siete campeonatos? Seguiré pidiendo la misma bebida y comiendo la misma comida. No va a cambiar quién soy”.