Todo lo que necesitas saber sobre los nuevos modos que sustituirán al DRS en la F1 desde 2026

La Fórmula 1 se prepara para una transformación profunda en 2026: el DRS dirá adiós y dará paso a una nueva era marcada por la aerodinámica activa y los modos de gestión energética. Con su próximo reglamento técnico, la FIA busca carreras más dinámicas, mayor protagonismo del piloto y adelantamientos menos artificiales. Estos son los conceptos clave que marcarán el futuro inmediato de la categoría.

El fin del DRS y el inicio de una nueva era

El DRS (Sistema de Reducción de Resistencia) fue, durante más de una década, la principal herramienta para facilitar adelantamientos en la Fórmula 1. Introducido en 2011 —con Jenson Button como primer piloto en activarlo— y utilizado por última vez en Abu Dabi 2025, el sistema llega oficialmente a su fin.

Su desaparición abre la puerta a una revolución técnica que acompaña un reglamento completamente renovado: nuevos chasis, nuevas unidades de potencia y soluciones aerodinámicas pensadas para mejorar el espectáculo en pista. Los monoplazas de 2026 serán más compactos, más livianos y contarán con una distribución más equilibrada entre potencia térmica y eléctrica.

Aerodinámica activa: mucho más que un alerón móvil

A diferencia del DRS, que actuaba únicamente sobre el alerón trasero, la aerodinámica activa permitirá modificar tanto el alerón delantero como el trasero. En las rectas, ambos elementos podrán abrirse simultáneamente para reducir la resistencia aerodinámica, en lo que se denomina modo Recta. Al frenar, los alerones se cerrarán automáticamente, aunque el piloto también podrá forzar ese cierre de manera manual mediante el modo Curva.

Este sistema no estará limitado a zonas específicas ni condicionado a la distancia con el coche precedente, como ocurría con el DRS. Su uso será más flexible y estará estrechamente ligado a la gestión energética del monoplaza.

Por razones de seguridad, el sistema se desactivará automáticamente tras recorrer una determinada distancia en cada vuelta, evitando que los pilotos ingresen a curvas rápidas con los alerones abiertos. Esta medida responde directamente a incidentes recientes, como el accidente de Jack Doohan en Suzuka en 2025.

El nuevo modo Adelantamiento, verdadero reemplazo del DRS

El auténtico sucesor del DRS será el modo Adelantamiento. Este sistema permitirá liberar hasta 0,5 MJ adicionales de energía eléctrica, incrementando de forma notable la velocidad punta. Su activación dependerá de una situación de persecución, con una distancia inferior a un segundo en el punto de detección, normalmente ubicado en la última curva.

Una vez habilitado, el piloto podrá usarlo libremente durante la vuelta siguiente, ya sea de forma continua o dosificada. Mientras el coche líder verá limitada su entrega de energía por encima de los 290 km/h, el monoplaza perseguidor podrá utilizar toda su potencia eléctrica —hasta 350 kW— alcanzando velocidades cercanas a los 337 km/h.

Boost, Recharge y el rol clave del piloto

Para defenderse o atacar, los pilotos también contarán con el modo Boost, que ofrece una entrega extra de energía siempre que la batería lo permita. En paralelo, el modo Recharge facilitará la recuperación energética durante frenadas, fases de carga parcial, conducción en pendiente o mediante el llamado superclipping, donde se recupera energía incluso al final de una recta con el acelerador a fondo.

Con este nuevo ecosistema tecnológico, la Fórmula 1 refuerza el papel del piloto como gestor activo del rendimiento. Las decisiones al volante serán tan determinantes como el diseño del coche, marcando diferencias vuelta a vuelta.

Estas innovaciones debutarán en pista a partir de febrero, durante las segundas y terceras pruebas de pretemporada en Baréin, luego de una primera sesión privada en Barcelona, anticipando una de las mayores transformaciones técnicas de la era moderna de la F1.

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