El mercado estadounidense de automóviles nuevos cerró 2025 con señales claras de desaceleración y entra a 2026 a un ritmo más lento. Diciembre marcó el tercer mes consecutivo de caída en ventas, reflejando un escenario de resultados mixtos entre los principales fabricantes y un cambio en el comportamiento del consumidor.
Según datos preliminares de GlobalData, las ventas de vehículos nuevos en diciembre cayeron un 2,5 %, hasta 1,47 millones de unidades, mientras que las entregas minoristas retrocedieron un 2,8 %. La contracción comenzó tras el fin de los créditos fiscales federales para vehículos eléctricos (VE) a finales de septiembre, un factor clave en la desaceleración del mercado.
Precios altos y una brecha cada vez mayor entre compradores
Los analistas coinciden en que los altos precios de los vehículos nuevos y el aumento del costo total de propiedad están excluyendo a un número creciente de hogares de ingresos bajos y medios. En contraste, los compradores de mayor poder adquisitivo continúan sosteniendo parte del mercado, optando por modelos más grandes y mejor equipados.
Esta dinámica ha generado una brecha “en forma de K”: mientras algunos consumidores pueden absorber cuotas más altas y plazos de financiamiento más largos, otros han quedado directamente fuera del mercado de autos nuevos.
Los eléctricos pierden tracción, los híbridos ganan terreno
El segmento de vehículos eléctricos fue uno de los más golpeados en el último tramo del año. Cox Automotive estima que las ventas de VE del cuarto trimestre cayeron un 37 %, hasta unas 230.000 unidades. Fabricantes como Tesla y Rivian también reportaron descensos significativos.
En contraste, los vehículos híbridos se consolidaron como el principal motor de crecimiento. Marcas como Toyota, Ford, Hyundai y Kia lograron compensar la debilidad de los eléctricos con ventas récord de híbridos, impulsadas por una mayor percepción de valor y menor dependencia de incentivos fiscales.
Resultados dispares entre los fabricantes
- General Motors registró una caída del 6,8 % en el cuarto trimestre, aunque cerró 2025 con un crecimiento anual del 5,6 %.
- Toyota fue uno de los grandes ganadores del año, con un aumento del 8 % en ventas y un fuerte empuje de modelos híbridos, que representaron casi la mitad de su volumen total.
- Ford logró su mejor año desde 2019 gracias al desempeño de camionetas e híbridos, pese a una fuerte caída en sus ventas de eléctricos.
- Honda sufrió un diciembre complicado por menor demanda y escasez de microchips, aunque logró cerrar el año con un leve crecimiento.
- Hyundai y Kia alcanzaron nuevos récords anuales, apoyadas en híbridos, crossovers y una estrategia comercial agresiva.
- Stellantis mostró signos de recuperación en EE. UU., con dos trimestres consecutivos de crecimiento interanual.
Inventarios, financiamiento y presión sobre la asequibilidad
El inventario de vehículos livianos en EE. UU. alcanzó los 3 millones de unidades en diciembre, equivalente a 90 días de suministro, mientras que los incentivos promedio del fabricante continuaron al alza.
Sin embargo, los pagos mensuales promedio marcaron un nuevo récord, llegando a US$ 776, con un aumento notable de préstamos a 84 meses. Más de uno de cada cinco compradores financió cuotas superiores a US$ 1.000 mensuales durante el último trimestre del año.
Perspectivas para 2026
Los analistas prevén que el volumen de ventas en 2026 será menor al de 2025, presionado por la asequibilidad, los costos de financiamiento, el impacto de los aranceles y una demanda de vehículos eléctricos más débil. No obstante, factores como una posible baja de tasas de interés, el vencimiento de contratos de leasing y una mejor adaptación de la oferta podrían aportar algo de estabilidad.
En ese contexto, 2026 se perfila como un año de transición, en el que la industria deberá equilibrar precios, electrificación y rentabilidad, mientras el mercado redefine qué tipo de vehículos están realmente al alcance del consumidor promedio.