CES 2026: Vehículos definidos por software: promesas, límites y el desafío del hardware

Los vehículos definidos por software (SDV-Software-defined vehicles) vuelven a ocupar un lugar central en el CES, presentados como una de las grandes transformaciones de la industria automotriz. La promesa es clara: autos que evolucionan con el tiempo gracias a actualizaciones inalámbricas, nuevas funciones digitales y una experiencia que se mantiene “fresca” durante años.

Sin embargo, más allá del potencial, surge una pregunta clave: ¿hasta qué punto el software puede extender realmente la vida útil de un vehículo cuando el hardware sigue teniendo límites físicos?

El software como motor de cambio… en teoría

Durante los últimos años, distintos análisis —como los de McKinsey y Wards Auto— han sostenido que los SDV podrían prolongar el ciclo de propiedad, permitiendo a los fabricantes generar ingresos después de la venta mediante servicios digitales, incluso en un contexto de menor volumen de ventas.

La lógica es similar a la de los smartphones: nuevas funciones llegan vía software, sin necesidad de cambiar el dispositivo. Pero en el CES 2026, varias voces del sector matizan ese optimismo.

“No sé si los SDV tendrán un impacto significativo en la reducción o prolongación del ciclo de propiedad”, señaló Patrick Brady, vicepresidente de Android Automotive. “Existen limitaciones físicas que afectan la potencia de procesamiento, la resolución de las cámaras y los sensores integrados”.

El paralelismo con los teléfonos… y sus límites

El ejemplo del teléfono móvil ayuda a entender el dilema. Las actualizaciones de software amplían funciones, pero el hardware envejece: la batería dura menos, la memoria se agota y las cámaras quedan obsoletas. En los automóviles sucede algo similar.

“El desgaste del material es inevitable”, explicó Alex Oyler, director de SBD Automotive para Norteamérica. “Importa qué materiales se usan y cuál es su vida útil”.

En otras palabras, el software puede evolucionar, pero el hardware marca un techo.

Qué prometen los SDV hoy

Los vehículos definidos por software se apoyan en arquitecturas electrónicas centralizadas y flexibles, reemplazando múltiples módulos específicos por computadoras centrales capaces de recibir actualizaciones remotas.

Hoy, los usuarios acceden a un ecosistema limitado de aplicaciones del fabricante y algunos socios. A futuro, la visión es un entorno más abierto, donde desarrolladores externos aporten nuevas funciones, desde interfaces personalizadas hasta servicios avanzados de asistencia y entretenimiento.

En el CES, esa visión tomó forma con varios anuncios clave:

  • HERE Technologies y AWS presentaron un acelerador SDV para desarrollar cabinas digitales en entornos virtuales.

  • Google y Qualcomm anunciaron una plataforma de referencia unificada que alinea el desarrollo de hardware con Android Automotive.

  • QNX y Vector lanzaron Alloy Kore, una plataforma integral que combina sistema operativo, virtualización, middleware y seguridad.

Para algunos actores, estas herramientas sí pueden ayudar a extender la vida útil del vehículo. “Las pantallas grandes y configurables permiten redefinir completamente la experiencia del usuario”, afirmó Ozgur Tohumcu, de AWS.

Foto: MOLLY BOIGON/AUTOMOTIVE NEWS

El verdadero obstáculo: el hardware

Pese a los avances, los límites técnicos siguen presentes. Los procesadores basados en silicio se degradan con el tiempo por el calor, el estrés térmico y el uso constante. En otros casos, simplemente quedan obsoletos frente a nuevas generaciones más eficientes.

La memoria flash es otro punto crítico. Tiene un número finito de ciclos de escritura y borrado, lo que puede provocar fallos con el paso de los años. Tesla, por ejemplo, tuvo que extender la garantía de su pantalla táctil en 2020 debido a problemas de desgaste de memoria.

Una posible solución es la modularidad, que permitiría reemplazar componentes clave sin cambiar todo el vehículo. Pero no es un camino sencillo.

“Ojalá todo se vuelva modular”, dijo Prashant Gulati, CEO de SDVerse. Aun así, advirtió que el software automotriz difícilmente será simple, debido a los altos requisitos de fiabilidad, seguridad y trazabilidad.

Un futuro definido… pero no infinito

Incluso en un escenario dominado por el software y la inteligencia artificial, los autos seguirán envejeciendo. Por eso, algunos expertos ya hablan de estrategias de degradación controlada, donde el propio sistema detecte la pérdida de rendimiento y ajuste funciones para mantener la seguridad y la estabilidad.

“El software deberá reconocer cuándo el hardware ya no rinde como antes”, explicó Justin Moon, vicepresidente de ingeniería en QNX.

Mirada final

Los vehículos definidos por software representan un cambio profundo en cómo se conciben, actualizan y monetizan los autos, pero no eliminan las leyes básicas de la física. El desafío para la industria será encontrar el equilibrio entre innovación digital y durabilidad mecánica, en un contexto donde las expectativas del consumidor crecen tan rápido como el código… pero no siempre al mismo ritmo que el hardware.

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