Desde que a finales de 2018 Daniel Ricciardo abandonase la disciplina de Red Bull, el equipo de la bebida energética se vio obligada a dejar de luchar como equipo. No por voluntad propia, sino porque los sustitutos del piloto australiano no lograron alcanzar el objetivo establecido que no era otro más que el de, como poco, ayudar a Verstappen.

Tres años en búsqueda del número dos

Pierre Gasly jamás estuvo a la altura en lo que a ritmo de carrera se refiere y su aportación en los objetivos de Max Verstappen fue nula. Es más, en carreras como Gran Bretaña, no tuvo reparos a cruzar meta justo por delante de su compañero de filas, que venía remontando tras ser golpeado por Sebastian Vettel, arrebatándole unos puntos que a la postre podían ser importantes.

Tras Gasly, vino Albon. El tailandés parecía mejorar el ritmo de Pierre, pero sus aportaciones estratégicas fueron inexistentes

La fuente: Caranddriver Ir al Articulo

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