Es un one-off con un asombroso precio de 23 millones de euros. Se trata del Rolls-Royce Boat Tail que como todo buen coche de la marca incluye un reloj, analógico por supuesto, y con las características manecillas.

Tal y como señalan desde la propia marca en un Rolls-Royce con frecuencia este elemento asume un estatus de joya y más en este caso dado que estamos ante un coche realizado según las especificaciones exactas propuestas por su futuro propietario.

Coche bajo pedido de Rolls-Royce

Rolls-Royce Motor Cars colabora con el maestro relojero suizo, BOVET 1822, quienes han creado un par de relojes únicos para el Boat Tail y sus propietarios.

Los relojes son únicos tanto en el mundo de la relojería como en el del automóvil. Hechos en pareja -en versiones para hombre y mujer- son reversibles, y alojados en la caja patentada Amadeo de BOVET 1822, que permite que se usen en la

La fuente: Caranddriver Ir al Articulo

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