https://cdn-1.motorsport.com/images/amp/6b7xXMv0/s6/fabio-quartararo-yamaha-factor.jpg

Situado el segundo a rueda de Miguel Oliveira, Quartararo completó las últimas cuatro vueltas del Gran Premio de Catalunya con el pecho descubierto, después de que el traje de se le desabrochara por completo.

El reglamento estipula literalmente: “Los pilotos deben llevar el mono debidamente abrochado siempre que salgan a la pista”. Sin embargo, en este rocambolesco episodio hay matices importantes que vale la pena desarrollar y que le permiten a uno concluir que el manejo del asunto debería haberse hecho mucho mejor.

Tras terminar la carrera, en la que cruzó la meta tercero, Quartararo no supo o no quiso explicar con demasiada precisión qué pasó con su mono en esos últimos cuatro giros. El Diablo se limitó a decir que a su paso por la primera curva del ‘Circuit’, la cremallera comenzó a ceder hasta quedar abierta prácticamente del todo, llegando a la cintura. La incomodidad que le producía

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here