Dentro de la extensa historia de Aston Martin en competición el DBR2 ocupa un prestigioso lugar como participante en las 24 horas de Le Mans, donde debutó en 1957. Y si bien no llegó al nivel de éxito del DBR1 al que sucedía sí sigue siendo un coche tan bello como exclusivo hoy en día, lo que hace que los modelos originales sean toda una pieza de colección con un valor simplemente inalcanzable para el común de los mortales.

Afortunadamente para aquellos que busquen un clásico de carreras sin por ello dejarse la fortuna de tres generaciones pueden optar por algo bastante más asequible (aunque sin llegar a ser un chollo ni mucho menos) con esta lograda réplica que está a la venta.

Una réplica con respaldo oficial

Sin embargo no hablamos de una réplica cualquiera, sino de los que su vendedor y creadores describen como una recreación realizada por

La fuente: Caranddriver Ir al Articulo

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