El Reino Unido ya ha anunciado sus intenciones de prohibir la venta de automóviles propulsados por motores de combustión tradicionales, ya sean gasolina o diésel, a partir del 2030, por lo que la policía inglesa ya se puede ir despidiendo de sus coches patrulla más prestacional, o tal vez no. Parece que a las autoridades británicas aún no les convence la tecnología híbrida ya que su compra más reciente utiliza un propulsor turboalimentado de cuatro cilindros, de gasolina.

Apuesta por la gasolina

Se trata del Skoda Octavia RS, es decir, la versión de alto rendimiento del popular modelo checo, la cual se oferta también con una mecánica híbrida enchufable, pero esta no parece haber seducido a la policía británica. En su lugar, se han decantado por incorporar a su flota de vehículos la alternativa de gasolina, de forma que bajo el capó se encuentra el conocido bloque EA888 del Grupo

La fuente: Caranddriver Ir al Articulo

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