Existe una nostalgia especial por los coches naturalmente aspirados, con ocho cilindros y con tracción trasera. Es el caso del Lexus LC500, un auto digno de ser un clásico, pero con un cuerpo moderno.

Se trata de un vehículo concepto hecho realidad; no todos los conceptuales llegan a la fábrica. Este, por suerte, llegó, y es un éxtasis cuando se maneja, un sueño que no se puede creer.

Lo más curioso de todo es que mi parte favorita del carro es la perilla del volumen del radio. Mi mano no podía dejar de tocar esta pieza de aluminio, que me recordó a los amplificadores de los modulares de sonido de antaño; y me la pasaba haciendo microvariaciones de sonido para poder tocarla en todo momento, algo que no puedo explicar.

Por lo demás, y como la tradición lo indica, no se considera una pantalla táctil en el Lexus LC500, lo cual

Fuente: Digital Trend Ir al Articulo

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here