En un coche con motor de combustión la energía que se desperdicia se convierte en calor que se aprovecha para la calefacción. Es decir, la baja eficiencia energética de este tipo de motores (ronda el 40%) es lo que permite mantener una temperatura agradable en invierno.

Eficiencia energética

Sin embargo, en un coche eléctrico, dado que su eficiencia energética ronda entre el 75 al 90% no se produce el suficiente calor para mantener en el habitáculo una temperatura agradable en invierno. Por eso hay que recurrir a sistemas auxiliares alimentados por electricidad, algo que repercute en la autonomía.


En este contexto, el especialista en ingeniería IAV y Louisenthal, fabricante de láminas de seguridad y papeles, han desarrollado un sistema de calefacción de bajo consumo para vehículos eléctricos que está destinado a utilizar mucha menos energía sin mermar la comodidad de los ocupantes.

IAV

El

La fuente: Caranddriver Ir al Articulo

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